Imagen: "Barco sonámbulo", Pavel Bergr

22 de agosto de 2013

El juego


                                                              Jason de Caires Taylor,  Land


Un partido
donde los jugadores tienen
los ojos vendados

Del otro lado  puede haber
un rey
una pared
un pez

También puede estar  el adversario.

Pero el adversario tiene
los ojos vendados
y abraza al rival
por error

El terreno se vuelve
piedra
 fango
asfalto
 cápsula

Los jugadores desconocen
las reglas
pero las respetan
puntualmente

El reglamento pasó
por tanto cielos
que revela un lenguaje intrincado
un alfabeto de números
o latidos

Entonces
el premio puede ser
la derrota

los perdedores agitan el pecho
de alegría
 los ganadores sufren el tormento
de no haberse equivocado.

Los que juegan
tienen los ojos
vendados

y no saben cuántos son
ni cuántos días
ni cómo
ni cuándo
ni quién
les vendó
los ojos.





11 comentarios:

  1. Un juego que dure la vida y en el que nunca importe el resultado, que nos haga divertir como chicos que se olvidan de todo lo que esté fuera del juego. Ese juego quiero jugar yo.

    Salut, Betina.

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  2. Oiga, usted está hablando del juego cotidiano que jugamos con demasiada solemnidad sin permitirnos el arrebato? Un abrazo.

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    1. Ay, vea... yo no sé muy bien de qué estoy hablando cuando me pongo a jugar con las palabras... Son ellas las que hacen y deshacen las reglas, las que me toman de la mano y me hacen entrar o salir de la ronda, esconderme, gritar piedra libre, cumplir una prenda, contar hasta 100 o hasta mil, perder, ganar o quedar fuera del juego.
      Le juro, yo no sé.
      Otro abrazo

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  3. ¿Como la vida misma, no? A veces pensamos que ganamos y el tiempo nos va demostrando que el éxito solamente nos trajo desdichas. Pero aunque tengamos los ojos vendados y no sepamos cuándo, ni cómo, empecinadamente queremos seguir jugando.
    La pintura o escultura, así de ambigua es la imagen como el poema, me remitió al "Ensayo sobre la ceguera" de Saramago antes de leer tu poesía.
    Un abrazo y que tengas un buen día, Betina!

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    1. Mirá, lo que más me gusta de este juego de palabras es la idea de que el premio sea la derrota, y que los ganadores sufran "el tormento de no haberse equivocado".
      La idea de que "perder" no sea necesariamente algo malo y que equivocarse sea algo que vale la pena, eso...

      Un abrazo, Eleonora.

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  4. Betina, anduve buscando al artista, gracias a la Luna descubrí esta maravilla, no puedo salir de mi asombro. Por las dudas te pego el link a un video que está en su página. Esculturas, como arrecifes de corales en el fondo del mar. Nunca había visto una obra así: http://www.underwatersculpture.com/film/

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    1. Viste qué hermosura? Yo experimenté el mismo asombro cuando descubrí las esculturas bajo el agua de este artista, un universo deslumbrante, perturbador, una propuesta originalísima...

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    1. Depende; en ciertos casos creo que sí, que hay ganadores que pierden. Lo triste- para ellos- es que ni siquiera lo saben.

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  6. Me quedo con eso de que “los ganadores sufren el tormento de no haberse equivocado”. Esos ganadores que son pura pompa, relucientes, tan eficaces pero a la vez tan poco interesantes. Me gustó mucho. Un beso.

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