Imagen: "Barco sonámbulo", Pavel Bergr

4 de septiembre de 2014

El escritor


Pintura: Duyh Hyunh



Como todos, él camina. Y mientras camina, se pregunta. Y para no olvidar ninguna pregunta, escribe.

Cuando otros caminantes se topan con las preguntas, las leen con atención. Algunos se hacen nuevas preguntas. Otros -que buscaban respuestas- hacen un bollito con el papel y lo arrojan bien lejos. 

Algunos bollitos se transforman en árboles de algodón que flotan por ahí, buscando dónde echar raíces.





8 comentarios:

  1. Preguntarnos continuamente por todo, y seguir. Es la mejor manera de realizar el camino. Si esperamos para seguir a tener las respuestas, la vida se para y nosotros con ella.
    Tienes una manera tan linda de decir las cosas.
    Un beso.

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    1. Queremos respuestas para tener el control. Da miedo caminar solo portando preguntas (pero si tuviéramos las respuestas, probablemente no habría caminos).

      Gracias, Carmela, besos para ti.

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  2. Todos necesitamos buscar respuestas a nuestras preguntas. Buscamos las propias en las preguntas de otros.

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    1. Me parece que en el mundo hay más respondedores que preguntadores. Los que siempre tienen respuestas para todo no enseñan nada, ni aprenden nada. Los preguntadores, en cambio, siempre abren alguna puerta.

      Besos, Claudito.

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  3. Todo el ardor está en las preguntas...

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    1. ...y algunas respuestas son un quemo (cuac!)

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  4. Como todos, yo solía preguntarme a menudo, pero no era tan precavido como "el escritor", y debo reconocer que he olvidado algunas de aquellas preguntas. Hoy camino bastante distraído; es que estoy un poco cansado... Estaré atento, sin embargo, por si encuentro algunos de árboles flotantes. Sospecho que en ellos pudieron haber quedado escondidas algunas respuestas importantes...

    Buen fin de semana, Betina!

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    1. Yo siento que cada vez sé menos de todo. Es que todo es tan relativo, tan subjetivo y complejo... Lo que sí sé es que no me gustan los que saben todo de todo: son personas impermeables.

      Y usté mire, mire... estoy segura (algunas certezas me quedan) de que algunos de esos árboles flotantes buscan echar raíces en el corazón de un egipcio errante...

      Buena... mitad de semana, Sinuhé!

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