"Como si viajara en tren, amnésica y con un diccionario."
Entonces -de puro curiosa- decidí emprender ese viaje, sin ningún plan, dejando que las palabras me llevaran adonde ellas quisieran.
El resultado de ese experimento fue un relato, ni muy breve ni muy extenso, al que para darme corte se me dio por llamar nouvelle.
La nouvelle se titula La luna de Valencia y merece su lugar en este espacio, aunque más no sea por la gentileza de haberle prestado su nombre.
La nouvelle se titula La luna de Valencia y merece su lugar en este espacio, aunque más no sea por la gentileza de haberle prestado su nombre.
Los que estén en el camino, bienvenidos al tren.
